Me gustaría que me contaras cuál es tu experiencia al venir a la consulta:

Mi experiencia durante un año en la consulta de Idoia para mí ha sido 100% positiva. Gracias a sus consejos conseguí un equilibrio perfecto en las comidas y lo más importante una Educación alimentaria.

 ¿Cómo era tu vida antes de acudir a la consulta?

Mi vida antes de pasar por la consulta suya era un total desequilibrio alimenticio y estaba en un peso de 124 kilos. Después de un año en consulta estoy en 100.

 ¿Cómo es tu vida después de acudir a la consulta?

Mi vida después de pasar por la consulta es muy positiva ya que mantengo una alimentación y un estilo de vida saludable

 ¿Podrías describir el principal beneficio que has conseguido?

El principal beneficio fue aprender a comer y a saber qué comer y qué cantidades. Es 100% recomendable, educa nuestra alimentación y eso es algo muy importante.

Gracias, Idoia        

Jorge    

Antes de ir a la consulta me pasaba la vida haciendo regimenes y era la dieta yo-yo, perdía 2 kilos y al de 2 meses engordaba 4. Lo mejor que me pudo pasar es decidirme a ir donde Idoia. Conseguí mi peso ideal con una buena alimentación, sintiéndome fenomenal. Y las analíticas eran perfectas.

Sigo manteniendo el peso después de 5 años. Y sobre todo, he aprendido a comer sanamente.

Gracias, Idoia           

  Me llamo Romina , tengo 38 años , mi altura es 1,58 y en el momento que emprendí el camino hacia una alimentación consciente pesaba 90 Kilos .

  Acudí a la consulta con la idea de comenzar una dieta para BAJAR DE PESO . Inicialmente esa era la única motivación pero tras cada visita iba transformándose en una toma de conciencia mucho más profunda , en un trabajo que abarcaba los plantos mental físico y espiritual .

  En mi caso considero que el TRABAJO EN EQUIPO ha sido la clave para conseguir unos buenos resultados .

  Acompañada por el saber hacer de Idoia sentí que se abría una puerta / un camino – en el que mis ideas preconcebidas de lo que supone seguir una dieta iban perdiendo sentido y añadía conceptos como “ saludable” y “consciente” al menú que mano a mano íbamos diseñando juntas en cada consulta.

  Al principio pensaba que perder peso implicaría pasar hambre , contar calorías o incluir alimentos que no eran de mi agrado en la dieta , sin embargo diseñamos un menú práctico y a medida en el que los INGREDIENTES PRINCIPALES fueron : LIBERTAD, RESPETO, MOTIVACIÓN, CONFIANZA, Y MUCHO AMOR.

 Una vez ya con las manos en la masa , repartimos las tareas : Idoia se encargaba del cómo y yo del para qué . Un compromiso que juntas nos propusimos llevar a cabo.

  LIBERTAD: Mezclar bien con la elección de alimentos saludables, los que tú quieras .

  RESPETO: Añadir en tanto se va tomando conciencia de que nuestro cuerpo es un templo sagrado. ¿ Cómo puedo cuidarlo? Mimarlo, amarlo, respetarlo… pues es nuestra conexión con el mundo, con los sentidos.

  MOTIVACIÓN: De calidad y en grandes cantidades . Es quizás el ingrediente que más sabor aporta a nuestra receta y también válido para combinar con cualquier cosa que te propongas.

  CONFIANZA: Un poquito a ojo bastará para dejar de preocuparnos por los resultados y disfrutar del cocinado. Los resultados serán visibles : Salud, mejor autoestima y por supuesto.. los kilos que sobran van a desaparecer

  AMOR: Al escoger los alimentos, amor al prepararlos, amor al degustarlos, amor con forma de gratitud por todo el proceso alimentario .

  Así comenzó a cambiar mi vida. Prestando atención a la comida, a sus texturas, colores, aromas… Ver en cada comida la presencia del universo alimentando con luz y con amor mi propia existencia . Verme a mi misma tratándome con respeto, recuperando y manejando mi propia energía es la mejor vitamina, el mejor nutriente para mantenerme en línea y ser realmente feliz.

  Hoy es el día en que La gratitud me llena el corazón, que suele ser quién más nos pide de comer. Gracias Idoia, pues sin tu apoyo no hubiera sido posible.

Que aproveche !    

Romina Pérez. Junio 2017    

Los grandes éxitos se consiguen con pequeños objetivos

Receta para todos/as

Ingredientes:

500 gramos de CONSTANCIA

500 gramos de RESPONSABILIDAD

2 brotes de CREATIVIDAD

1 pizca generosa de MOTIVACIÓN

Elaboración:

En un amplio bol añadimos todos nuestros ingredientes: CONSTANCIA, RESPONSABILIDAD Y CREATIVIDAD. Los removemos suavemente hasta conseguir una masa compacta, que nos va a facilitar mantener día a día la ilusión de continuar con la alimentación saludable.

Le damos forma a nuestra masa dependiendo de nuestros objetivos, como mantener unos hábitos alimenticios adecuados que nos hagan sentir bien tanto física como psíquicamente y de paso quitarnos algún kilito que otro, etc.

Y para acabar con nuestra receta, impregnamos la masa con MOTIVACIÓN que cabe bien señalar, nuestra nutricionista se encarga de transmitirnos.

Deseo que os guste…

Nekane

Educadora social


Me gustaría que me contaras cuál es tu experiencia al venir a la consulta:

Ir a la consulta y llevar a cabo las pautas alimentarias que me enseña Idoia, mi nutricionista, forma parte de mi nuevo estilo de vida. Mi salud ha mejorado, por lo que, a nivel psicológico también hay mayor bienestar.

¿Cómo era tu vida antes de acudir a la consulta?

A la vez de tener una alimentación bastante compensada, mantenía hábitos no adecuados, sobre todo en la tarde/noche (cenar un vaso de leche con cereales, un yogur, comer snack salado…)

¿Cómo es tu vida después de acudir a la consulta?

He generado hábitos más sanos (fruta abundante, pescado, legumbres…) Respeto las cinco comidas del día, hago ejercicio (camino más largo, aparte del Gym) Y si alguna vez hago algo inadecuado no me siento mal.

¿Podrías describir el principal beneficio que has conseguido?

Mi mayor beneficio ha sido probar alimentos para mí “prohibidos”, que no me gustaban, como los guisantes o las alubias, con los que ahora disfruto.

Mantener una vida sana.

Garbiñe Orbe 

Psicóloga 

Me gustaría que me contaras cuál es tu experiencia al venir a la consulta:

Ha sido una experiencia muy bonita y menos dura de lo que me pensaba. Solo hay que esforzarse un poco y lo demás ya viene solo. La recompensa es maravillosa.

¿Cómo era tu vida antes de acudir a la consulta?

A causa del trabajo y por ser madre tenía poco tiempo, así que comía deprisa y cualquier cosa que no me costara mucho preparar porque no tenía ni tiempo ni ganas de ponerme a cocinar ni a pensar que cocinar, así que improvisaba.

¿Cómo es tu vida después de acudir a la consulta?

Sigo sin tener mucho tiempo porque además he sido madre otra vez, pero ahora me organizo con antelación las comidas y así tengo tiempo para hacerlas. Además he aprendido a improvisar, pero de manera sana.

¿Podrías describir el principal beneficio que has conseguido?

Lo principal es que me siento bien conmigo misma, me gusto y eso me hace sentirme segura. He aprendido a comer y a organizarme y puedo darme caprichos sin engordar como me pasaba antes. Pero lo principal es que lo he convertido en mi estilo de vida.

Nagore 34 años         

Palabras claras: ser consciente, voluntad, ganas y perseverancia.

Comer, alimentarse, beber, tragar, jamar, masticar, engullir, zampar, devorar, degustar, saborear, salado, dulce, umami…sabor, sabores, disfrutar, sentir… ¿qué comes? ¿cómo comes? ¿porque comes?

Comer es una rutina, algo que hacemos todos los días: “Tomar alimento por la boca, en especial un alimento sólido, masticándolo y tragándolo para que pase al estómago” Porque es necesario, es vital.

¿Pero cómo lo hacemos? ¿Somos conscientes en esa rutina de nuestras sensaciones/sentimientos? ¿Afectan? ¿Sabemos que es lo que comemos? ¿Sabemos si todo lo que cómenos es necesario, vital… o todo lo contrario?

Cuando decidí ir a la consulta de Idoia fue por un máximo que mi peso alcanzo después de una estancia estudiando en Escocia. Allí la rutina diaria (comer) no fue muy acertada. Y es por eso por lo que llegué a coger unos 8kg más de lo que, saludablemente hablando, es un peso normal para mí. Era consciente de que cogía peso y volumen, pero no hice mucho por mejorar la situación… Me apunte a un gimnasio al que tampoco acudí mucho y seguía comiendo a deshoras las galletas con chocolate (digestive) que tanto me gustaban. Ser consciente de un cambio es importante, pero tenía que ser consciente de QUE comía y tener voluntad por mejorar esos hábitos.

En las consultas, Idoia siempre ha sido natural, cercana y comprensiva, algo que se agradece cuando empiezas un proceso con un objetivo que no se cumple de la noche a la mañana. Hay que ser constante, tener voluntad, perseverancia, estar abierta a nuevos sabores, ganas y ser consciente* de lo que se come.

Introducir una alimentación equilibrada en la rutina diaria puede que sea sinónimo de cambios. Cambios para bien, sinceramente, sumamente positivos.

Me acuerdo que por aquel entonces que el tomate crudo y yo no éramos buenos amigos…bueno… si hay que comerlo se come, poniendo un poco de cara rara… ¡y a día de hoy soy una gran fan de un buen tomate de temporada!


Al igual que un consumo de fruta más habitual. Como dice el refrán… “An Apple a day keeps the doctor away”… y de momento “away” me mantengo.

La alimentación equilibrada no consiste en hacer una dieta, bajo de peso y me olvido. NO. Es hacerla tuya, para siempre, de por vida, creyendo, sintiendo los beneficios y sabiendo que los hábitos se pueden cambiar. La pirámide de la alimentación es una buena ilustración para comenzar a replantearse uno mismo que es lo que no está haciendo correctamente y que es lo que puede hacer por mejorar. Alimentación equilibrada, agua y actividad física. Las 3 reinas. ¡Ah! Pero… ¿cómo te encuentras?… ¿cómo me encontraba? ¡Que importante es el estado anímico! El papel fundamental de esas emociones que a veces nos llevar a comer…¡chocolate! ¡Aja!

Durante las consultas y hablando con Idoia, puede que a veces no cumpliera los objetivos quincenales (algún desliz gastronómico, poco tiempo para ejercicio…) pero siempre se mostró comprensiva y daba la importancia a retomar el buen camino …caminante no hay camino…¡se hace camino al andar!

Y en ello sigo andando por la vida, 6 años después, soy consciente de lo que como, como lo hago y porque.

Mi mente está más abierta a diferentes opciones alimenticias y procuro ser consciente* en el proceso.

Porque principalmente comer es un placer y la salud es lo más importante. A día de hoy me mantengo en el peso saludablemente correcto porque mis hábitos han cambiado. Así que, Salud por lo aprendido, por lo puesto en práctica, por el pan, por la vida, y por tus 10 años de trayectoria profesional, ¡Idoia!

Eskerrik asko!  

   *Consciente: cuando hago referencia a esto a la hora de comer me refiero a las siguientes ideas; saber que hay productos que son de consumo ocasional, que debo comer más pescado que carne, que el agua es básica durante el día no solo cuando se tiene sed, que no vale “no se cocinar”, ¡hay que practicar!, que debo de saber decir “hasta aquí” si estoy llena (como cuesta en Navidades con tanta cosa rica…)…

   Ideas…así…variadas… como brújula que te marca el norte…

  Nerea C.G   

¿Acudo a una nutricionista?

Mi camino junto a Idoia: De una incorrecta alimentación a una saludable nutrición

Esa fue la pregunta clave para iniciar el proceso de una nutrición saludable y conocer los errores en mi dieta y los motivos por los que no lograba “engordar” tras haber iniciado una ruta, peregrinando por diferentes especialistas médicos para descartar problemas orgánicos.

Muchas personas creen que se acude al nutricionista para “adelgazar” o “para alcanzar un peso ideal y estética “operación bikini” de forma controlada”, para no presentar problemas de salud con dietas “autodidactas o de moda”.

En mi caso, se unía el factor físico: por mi constitución y trabajo que desempeño, y psicológicamente estar afectada por recibir los comentarios negativos, en los que apresuraban a comentar si presentaba un trastorno de conducta alimentaria “anorexia”.

Resulta paradójico e irónico que en la sociedad en la que vivimos, una persona “delgada” sueñe con “engordar y que la aguja de la báscula ascienda”.

Estos fueron parte de los motivos por los que decidí confiar mi nutrición en Idoia. Había leído en su tríptico “alimentación saludable sin uso de complementos nutricionales”. Yo no soy partidaria de tomar pastillas si existe un método natural y en equilibrio con nuestra salud.

La primera sesión fue sorprendente y agradable. Por primera vez, no me llamaban “anoréxica”, empatizaban con mi situación y con un abordaje a nivel físico y psicológico. Tras la primera consulta con Idoia, mi perspectiva cambió: a nivel físico por descubrir cómo funciona mi metabolismo, los errores y mitos que estaba cometiendo en mi nutrición (en ocasiones por el estrés, o falta de tiempo en el trabajo o los menús que nos ofertaban allí) y a nivel psicológico conocer que hay más personas que están en mi situación y la dificultad que conlleva “engordar” con mi metabolismo.

La clave se encuentra en hábitos de vida saludable y una dieta equilibrada, personalizada y adaptada a mis necesidades nutricionales (trabajo, deporte que practico etc) y tener energía adecuada para poder desarrollar todas las actividades que me esperaban cada día en mi trabajo.

Ahora comprendo mi “ansiedad por comer alimentos ricos en azúcares de absorción rápida”. Por la falta de tiempo , se encontraban muchas horas de distancia entre las comidas principales y mi cuerpo era como un auténtico fórmula 1 , que a media mañana se quedaba sin gasolina ocasionando ese cansancio y pérdida de peso.

También la importancia de realizar deporte. El mito de “si estás delgada y haces ejercicio adelgazas”.

No es correcto, según qué tipo de actividad física realizase, ésta contribuiría a mejorar mi salud, ya que aumentaba mi masa magra, además de liberar tensión del trabajo, e incluso me apetecía disfrutar comiendo una pieza de fruta o un buen bocadillo de jamón, en vez de productos hidrogenados de la máquina del trabajo.

Recuperé el hábito saludable de la infancia de llevar en mi mochila, alimentos como frutos secos, frutas etc. para poder de forma saludable, saciar el hambre en los escasos minutos de descanso en mi trabajo y distanciarme de la máquina de bollos y sándwich prefabricados.

Continúo con las recomendaciones y su innovadora metodología, y la frase de “mens sana in corpore sano” sí que es una forma de describir cómo me encuentro actualmente.

Y respecto a Idoia, tanto como persona y profesional, puedo redactar folios, pues cada una de las sesiones ha sido de enseñanza, empatía y acompañamiento para alcanzar la felicidad de recuperar la salud que había perdido por la ignorancia y los mitos de las dietas así como el estrés laboral.

Gracias Idoia por tu comprensión y dedicación, y por supuesto con darme la clave y solución a este problema de “no logro engordar y como, no soy anoréxica”.

Itziar

  Itziar     

 Me gustaría que me contaras cuál es tu experiencia al venir a la consulta:

Yo pensaba que comiendo poco y yéndome a la cama con un yogur adelgazaba…pero no era así. Tenía que hacer todo lo contrario. Comer 5 veces al día y siempre con algo de ejercicio.

 ¿Cómo era tu vida antes de acudir a la consulta?

Pues tenía un niño de 1 añito, con el embarazo me había engordado muchos kgs, después de dar a luz todos los kgs seguían, entonces decidí que tenía que empezar a cuidarme y que un experto me dijese como.

 ¿Cómo es tu vida después de acudir a la consulta?

Pues he aprendido a cocinar más sano y comer mejor y así tener la autoestima más alta.

 ¿Podrías describir el principal beneficio que has conseguido?

Que comiendo de todo, limpio, 5 veces al día y sin pasar hambre se puede bajar de peso.

 ¡Muchas gracias por todo!        

     Soy una vecina de Muskiz, que ha nacido y vive en este pueblo desde hace 89 años. De ser un pequeño pueblo con familias que nos conocemos de toda la vida, a que me cuenten ahora como ha crecido y cómo ha cambiado.

A Idoia la conozco desde que era una niña (aún recuerdo cuando estudiaba en el balcón de su casa, ya que soy vecina de sus padres.)

Como nutricionista, por mi nieta de una forma casual, cuando vio en la sala de espera del centro de fisioterapia de Ibón la publicidad.

Mi historia por la que llegué a ser su paciente es la siguiente:

Mi nieta no había nacido aún, cuando me diagnosticaron un problema en la tiroides que me hizo ingresar en el hospital, hacerme muchas pruebas y luego un control por el endocrino. Esa enfermedad, hizo que engordase mucho y además de darme una pastilla para tomar todos los días, tenía que ir al especialista y hacer unas dietas, que la verdad daban tristeza, porque todo había que pesarlo, no te explicaban por qué ahora no se podían comer algunos alimentos…, y lo peor no era eso, sino cuando te decían que si no la seguías, que no estabas bajando de peso, que para qué perder el tiempo yendo allí.

De siempre he sido una persona como decimos “de espalda ancha” y los que me conocen desde que era joven, se acordarán y muy trabajadora: en la huerta, cuidando niños, trabajando de interina en casas (aquella época en la que no existía la fregona y había que arrodillarse y luego darles con un paño cera …)

Me dieron el alta no recuerdo el año y dejé de preocuparme. Comía igual que los de casa, lo mismo que antes de tener la enfermedad y con los años y los problemas de los huesos, ya no podía trabajar ni andar como antes.

   Como os conté antes, mi nieta me dijo que probase con Idoia, que si me iba bien, también lo notaría en la salud (menos dolor de huesos etc). Al principio no estaba muy convencida, pero decidí intentarlo después de que mi nieta insistiese tanto, ¡cómo iba a decirle que no!

La primera consulta con Idoia, muy contenta. Fue muy amable y me explicaba por qué fallaba mi dieta, por qué llegaba a engordar tanto, no era por las raciones, si no que comía de forma desordenada, cómo funciona el cuerpo y cambiar hábitos.

Lo que más me gustó es que no tenía que usar peso, que podía comer de todo y lo que yo pensé que no funcionaría para adelgazar era tantas comidas (¡5 al día cuando yo hacía sólo 3!)

Me citaba cada 15 días y poco a poco iba perdiendo peso. No pasaba hambre, al contrario, siempre le decía que era mucha comida.

Tras dos años cambiando lo que hacía mal, preparando con ayuda de mi hija las comidas de otra manera, conseguí perder peso.

Lo que más me gustaba de las consultas quincenales con Idoia, era su sonrisa y que me decía que íbamos por buen camino.

Ya tengo 89 años y el peso que tenía cuando era joven y trabajaba. Ahora, si no fuera por esta artrosis…

Mi experiencia, gracias a la insistencia de mi nieta, a la ayuda de mi hija y de Idoia, muy buena. Y recomiendo a que intenten.

Con mucho cariño para Idoia y que sigas trabajando así de bien durante muchos años más

Tomasa    

    Un recuerdo muy especial para ella que nos ha dejado recientemente. Gracias Tomasa, por todo lo que nos has aportado a quienes hemos tenido la suerte de conocerte.

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